Cinco plantas que puede usar para decorar su hogar en Navidad

Cada vez falta menos para que comience la temporada decembrina. Compartimos cinco opciones naturales para acompañar su decoración.

Compartimos cinco plantas que toleran bien las bajas temperaturas características de estos meses —a excepción de la poinsettia, que requiere algunos cuidados adicionales— y que pueden vivir en espacios interiores, lo que facilita su mantenimiento. Las tonalidades de sus flores permiten usarlas en arreglos, centros de mesa o decoraciones para celebrar estas fechas.

Poinsettia o Flor de pascua

Esta es una especie asociada a la Navidad por la forma en que sus brácteas coloreadas rodean las pequeñas flores de su centro. Aunque en su lugar de origen —México y parte de Centroamérica— puede alcanzar varios metros de altura, hoy es común encontrarla en espacios domésticos. Se encuentra en colores como rojo, gamas blancas, rosadas y amarillas.

Para mantenerla en buenas condiciones es preferible ubicarla en un punto que reciba luz indirecta y que esté lejos de las corrientes de aire, pues esta planta tolera mejor temperaturas templadas entre 16 y 22 °C.

El riego debe ser moderado: solo cuando el sustrato empiece a secarse, evitando mojar sus hojas. Un abono para plantas floridas cada dos semanas ayuda a conservar sus brácteas en buen estado durante el ciclo.

Cactus de Navidad

El cactus de Navidad, conocido también como Santa Teresita o Pata de Jaiba, pertenece a un grupo de cactus que no crecen en el suelo, sino sobre troncos y ramas en los bosques húmedos de Brasil. Una de sus particularidades es que florece justo a final de año: las flores aparecen en los extremos de los tallos y, según la variedad, pueden ser rosadas, rojas, fucsias o blancas, lo que lo vuelve una opción decorativa para estas fechas.Precio exclusivo en la camiseta Centenario edición conmemorativa

En interiores se adapta bien siempre que reciba luz suave y no quede expuesto al sol directo. El riego debe ser moderado, aplicándolo solo cuando la tierra haya empezado a secarse, y es preferible mantener la planta en temperaturas estables.

Es recomendable revisar sus tallos con frecuencia, ya que la cochinilla suele aparecer en esta especie y requiere control inmediato.

Violeta de los Alpes

La violeta de los Alpes, o ciclamen, pertenece al género Cyclamen y es una planta que crece a partir de un tubérculo del que surgen hojas en forma de corazón y flores que pueden mantenerse durante varias semanas. Se presenta en un amplia gama de colores —del blanco al violeta fuerte—, y tiene buena respuesta en climas fríos, lo que la hace frecuente en interiores durante estos meses de fin de año.

Para cuidarla en casa, es importante elegir una maceta con buen drenaje, un sustrato suelto y rico en materia orgánica, y ubicarla en un espacio con luz indirecta durante varias horas al día. Es recomendable hacer el riego por inmersión, dejando que el exceso de agua escurra antes de volver a colocar la planta en su sitio. También conviene vigilar que no se presenten problemas comunes como hojas amarillas o capullos que no abren, generalmente relacionados con exceso de humedad, riego inadecuado o falta de luminosidad.

Rosa de Navidad

Sus flores tienen cinco pétalos y suelen ser blancas, aunque existen variedades de ella que presentan matices rosados, amarillos o morados. La planta crece con raíces muy oscuras, lo que explica el nombre popular de “eléboro negro”.

Su origen está en regiones frías del centro y el sur de Europa, donde suele encontrarse en zonas boscosas y montañosas. Es importante recordar que, en su ambiente natural, algunas de estas plantas están protegidas y no deben recolectarse sin permiso, por lo que la recomendación es adquirir ejemplares de viveros especializados para evitar afectar las poblaciones silvestres.

Hortensias

Las hortensias llaman la atención porque sus flores no aparecen de manera individual, sino en grandes grupos que parecen “pompones” y que pueden tomar distintos colores. Ese tono depende tanto de la variedad como del tipo de suelo, por eso algunas se vuelven azules mientras otras desarrollan matices rosados o lilas. Aunque suelen verse en jardines, también pueden vivir en el interior del hogar si se les ofrece una matera amplia y un sustrato que no acumule agua. Pueden alcanzar diferentes tamaños según la especie.

Cuando un ramo empieza a perder fuerza, la planta produce otro, y en ese momento conviene hacer una pequeña poda. Para cuidarlas dentro de las casas, lo principal es mantener la humedad del sustrato sin dejar que la maceta quede encharcada. Estas plantas agradecen riegos frecuentes, preferiblemente en la mañana, y un lugar con buena luz pero sin sol directo, ya que la radiación intensa puede quemar sus hojas y flores. No resisten el frío extremo: lo mejor es evitar exposiciones por debajo de los 5 °C.

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